Control activo de presiones: la estrategia más rentable para reducir fugas en redes de agua potable
Cómo la regulación inteligente de presión por sector hidráulico permite recuperar hasta un 18% del caudal perdido, extender la vida útil de la red y recuperar la inversión en menos de dos años
En la mayoría de las redes de distribución de agua potable en México y Latinoamérica, entre el 30% y el 50% del agua producida nunca llega a facturarse. Una parte importante de esa pérdida no proviene de grandes rupturas visibles, sino de miles de fugas pasivas: pequeñas filtraciones en juntas, tomas domiciliarias y tuberías envejecidas que gotean de forma silenciosa las 24 horas del día.
Existe una relación física directa y bien documentada: a mayor presión, mayor caudal de fuga. Cada kilogramo de presión excedente en la red no solo desperdicia agua — también acelera el desgaste de tuberías, multiplica las rupturas nocturnas y eleva el consumo energético de bombeo.
Por eso, el control activo de presiones es reconocido internacionalmente como la estrategia más efectiva y de más rápido retorno para reducir el agua no contabilizada.
¿Qué es el control activo de presiones?
Consiste en regular con precisión la presión en cada sector hidráulico o zona de medición de distrito (DMA), entregando en todo momento la presión mínima necesaria para garantizar el servicio — ni más, ni menos.
En lugar de operar la red a la presión máxima que exige la hora pico, una válvula reductora de presión (VRP) con controlador inteligente ajusta la consigna a lo largo del día:
- Perfil por tiempo: presiones más bajas en horario nocturno, cuando la demanda cae y las fugas dominan el caudal.
- Perfil por demanda: la presión sigue al caudal real medido en la entrada del sector.
- Presión mínima nocturna: control basado en el punto crítico de la red, garantizando servicio en el punto más desfavorable.
Resultados reales: 18.54% de caudal recuperado
No hablamos de teoría. Marfel implementó control activo de presiones en una red real con 9,784 tomas de agua, con resultados medidos y comprobados:
| Parámetro | Antes del control | Después del control |
|---|---|---|
| Presión máxima | 4.75 kg/cm² | 2.85 kg/cm² |
| Presión mínima | 2.75 kg/cm² | 1.93 kg/cm² |
| Caudal medio | 81.07 LPS | 68.39 LPS |
| Caudal recuperado | 12.78 LPS — 18.54% |
Casi 13 litros por segundo que antes se perdían en fugas hoy permanecen en la red: más de 1.1 millones de litros diarios recuperados en una sola zona, sin reparar una sola tubería. Y con la presión reducida, la frecuencia de nuevas rupturas también disminuye — el beneficio se compone con el tiempo.
La solución tecnológica completa
Un proyecto exitoso de control de presiones integra tres componentes que trabajan en conjunto:
1. VRP NeoFlow Oxford — la válvula de nueva generación. Válvula reductora de presión de cuerpo polimérico y flujo axial, hasta 9 veces más ligera que las válvulas convencionales de hierro. Sin membrana que reemplazar y sin corrosión, lo que reduce drásticamente el mantenimiento y facilita la instalación en cajas de válvulas existentes.
2. Controladores GCR — inteligencia local y remota. Los controladores GCR gobiernan la VRP con perfiles programables por tiempo, demanda o presión crítica, registran las presiones de entrada y salida, y permiten ajustar consignas de forma remota sin visitas a campo.
3. Data loggers SOFREL LS-P — los ojos en la red. Registradores IoT con protección IP68 reforzada que monitorean presión y caudal 24/7 en los puntos críticos del sector, transmitiendo los datos a la plataforma de supervisión y cerrando el ciclo de control.
Todo el sistema se integra a SCADA, permitiendo al organismo operador supervisar sus sectores, recibir alarmas y ajustar consignas desde la oficina.
El retorno de inversión: menos de 2 años
El agua recuperada tiene un valor directo: es agua que no hay que producir, potabilizar ni bombear. Sumando el ahorro energético, la reducción de rupturas y la extensión de vida útil de la infraestructura, los proyectos de control activo de presiones típicamente recuperan la inversión en menos de 2 años — mientras que sus beneficios se extienden por décadas.
Para un organismo operador con recursos limitados, pocas inversiones ofrecen esta combinación de impacto inmediato, medible y sostenido.
Empieza por un diagnóstico
Todo proyecto comienza midiendo: sectorizar la red, registrar presiones y caudales, e identificar las zonas con mayor potencial de recuperación. En Marfel Ambiente, Agua y Energía acompañamos a los organismos operadores en todo el ciclo — diagnóstico, ingeniería, suministro, instalación y puesta en marcha — con tecnología probada y resultados verificables.
¿Quieres saber cuánta agua puede recuperar tu red? Escríbenos a sales@marfelusa.com o conoce la solución completa en Control de Presiones.

