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Detectores de Fugas
Los pre-localizadores de fugas son equipos de campo diseñados para identificar de forma rápida y no invasiva las zonas con mayor probabilidad de tener una fuga activa antes de realizar una intervención puntual con correladores acústicos. A diferencia de la correlación multipunto, que calcula la ubicación exacta de una fuga entre dos sensores, el pre-localizador cumple una función previa: barrer tramos extensos de red para acotar rápidamente dónde concentrar el esfuerzo de localización precisa.
Estos equipos —geófonos electrónicos, sensores acústicos permanentes y unidades de escucha portátiles— captan el ruido característico generado por el escape de agua a presión a través de válvulas, hidrantes o el propio terreno sobre la tubería. Su valor operativo está en la velocidad: permiten a una cuadrilla recorrer kilómetros de red en poco tiempo, clasificando puntos de interés antes de desplegar equipo de correlación más especializado y de mayor costo por punto de medición.
Integrar pre-localizadores dentro de un programa de reducción de agua no contabilizada (ANC) optimiza el uso de recursos técnicos: en lugar de correlacionar cada tramo de la red de forma exhaustiva, el organismo operador prioriza intervenciones donde el pre-localizador ya detectó una señal de interés. Esto reduce tiempos de campo, optimiza cuadrillas y acelera el ciclo completo de detección, confirmación y reparación.
Marfel distribuye equipos de pre-localización acústica para organismos operadores y consultoras especializadas en reducción de pérdidas, como parte de un ecosistema completo que incluye geófonos, correladores multipunto y sistemas de monitoreo permanente.
Antes de correlacionar con precisión el punto exacto de una fuga, un organismo operador enfrenta un reto previo: ¿en qué tramo de kilómetros de red enterrada debe concentrar sus recursos? Los pre-localizadores de fugas resuelven exactamente esta etapa, funcionando como el primer filtro dentro de un programa estructurado de detección y reducción de agua no contabilizada (ANC).
Cómo funciona
Los pre-localizadores operan mediante sensores acústicos que captan el ruido generado por el agua a presión al escapar por una fisura o unión defectuosa en la tubería. Sistemas portátiles profesionales basados en tecnología acústica —geófonos de escucha, correladores digitales y multicorreladores— complementan a los detectores de fugas de alto rendimiento como los sistemas de escucha nocturna y semi-permanente. El técnico recorre la red colocando el sensor sobre válvulas, hidrantes o directamente sobre el terreno, y el equipo indica mediante nivel de sonido e intensidad qué puntos requieren un análisis más profundo.
Existe también una modalidad de pre-localización semi-permanente: sensores acústicos se colocan en distintas áreas de la red para proporcionar supervisión continua, se fijan fácilmente a la tubería mediante un imán, y al detectar una fuga potencial transmiten una señal de alarma que el operador puede correlacionar posteriormente. Este enfoque permite monitorear tramos completos de forma continua, sin requerir presencia constante de personal en campo.
Valor de negocio
El costo de correlacionar exhaustivamente toda una red, tramo por tramo, es considerable en tiempo de cuadrilla y equipo especializado. Los pre-localizadores reducen ese costo al filtrar rápidamente los puntos con mayor probabilidad de fuga activa, permitiendo que los correladores de precisión —de mayor costo operativo por medición— se utilicen únicamente donde el retorno de la inversión es mayor.
Beneficios operativos
Entre las ventajas más relevantes se encuentran: cobertura rápida de grandes extensiones de red, reducción de tiempo de cuadrilla en campo, priorización objetiva de tramos para correlación de precisión, posibilidad de monitoreo semi-permanente sin intervención constante, y generación de un primer nivel de datos que alimenta el diagnóstico de ANC por sector.
Integración con el programa de reducción de pérdidas
Los pre-localizadores no operan de forma aislada. Su información se integra con el análisis de caudal mínimo nocturno por DMA para confirmar zonas de interés, con correladores acústicos multipunto para determinar la ubicación exacta una vez acotado el tramo, y con plataformas de gestión que documentan el histórico de fugas detectadas por sector —insumo clave para la planeación de renovación de infraestructura.
Escalabilidad
Un programa puede iniciar con equipos portátiles de pre-localización operados por una cuadrilla especializada, cubriendo las DMA con mayor índice de pérdidas, y evolucionar hacia sensores acústicos semi-permanentes instalados en puntos estratégicos de la red para monitoreo continuo, conforme el organismo valida resultados y define su estrategia de inversión a mediano plazo.
Contar con el equipo de pre-localización adecuado marca la diferencia entre un programa de reducción de fugas eficiente y uno que consume recursos sin resultados proporcionales. En Marfel podemos ayudarte a definir qué tecnología de pre-localización se ajusta mejor a las características de tu red.