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Registradores de Datos
SOFREL NEO es una familia de registradores de datos (data loggers) autónomos diseñada para la supervisión remota de redes de agua potable y de drenaje. Se instala directamente en cámaras y registros subterráneos, incluso en puntos expuestos a inundación y a ambientes corrosivos. Con su grado de protección IP68 y su alimentación por batería, el equipo opera donde no hay energía eléctrica disponible ni condiciones para un gabinete convencional.
El reto que atiende es concreto. Gran parte de la infraestructura hidráulica se encuentra distribuida en puntos remotos, de difícil acceso y sin telemetría. Esta falta de visibilidad dificulta la detección oportuna de fugas, desbordes, anomalías de presión o variaciones en la calidad del agua. SOFREL NEO mide, registra y procesa la información en sitio: calcula indicadores como volúmenes, caudales y eventos de desborde antes de transmitirlos. Esto reduce el volumen de datos enviados y entrega al centro de control información ya interpretable.
La comunicación se realiza mediante redes celulares 4G M2M en modo LTE-M y NB-IoT, tecnologías orientadas a dispositivos IoT de bajo consumo. Los datos se envían a la plataforma SCADA de forma periódica o ante eventos, lo que permite reaccionar con rapidez sin depender de visitas de campo.
Para el organismo operador, el resultado es una red más observable con menores costos de recorrido y lectura manual. También se obtiene un historial de datos confiable para la toma de decisiones, el control de pérdidas y el cumplimiento regulatorio. Su versatilidad de aplicación permite iniciar con pocos puntos y escalar progresivamente hacia una infraestructura hidráulica plenamente digitalizada.
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Las redes de distribución de agua potable y los sistemas de alcantarillado son, por naturaleza, infraestructuras extensas y dispersas. Sectores hidrométricos, grandes consumidores, colectores y puntos de alivio pueden sumar cientos o miles de ubicaciones. Muchas de ellas carecen de energía eléctrica y se encuentran bajo nivel de calle. Instrumentar cada punto con un gabinete de control tradicional resulta, en la mayoría de los casos, técnica y económicamente inviable. SOFREL NEO fue concebido precisamente para cubrir ese espacio.
Cómo funciona. El equipo se conecta a medidores de pulsos, transmisores de presión o nivel y sensores de calidad del agua mediante entradas digitales y analógicas. Registra las mediciones con archivo primario y secundario, y ejecuta cálculos en el propio dispositivo: volúmenes, caudales, detección de desbordes. Después transmite la información a la plataforma SCADA mediante redes LTE-M o NB-IoT. La transmisión puede programarse de forma periódica o activarse ante un evento, de manera que una condición anómala llega al centro de control sin esperar al siguiente ciclo de reporte.
Aplicaciones por tipo de red. La gama se organiza en versiones con software dedicado a cada caso de uso. En agua potable, cubre la lectura remota de grandes consumidores, la medición por sectores (DMA) con detección de fugas y monitoreo de presión, y la supervisión de indicadores de calidad. En aguas residuales y pluviales, atiende la detección de desbordes y el autocontrol, el diagnóstico permanente con medición de nivel y el monitoreo fisicoquímico de la calidad del agua residual.
Valor operativo y de negocio. Contar con datos continuos de caudal y presión por sector permite cuantificar el agua no contabilizada, identificar caudales mínimos nocturnos anómalos y priorizar campañas de búsqueda de fugas con criterios objetivos. En drenaje, el registro de eventos de desborde aporta evidencia para el cumplimiento ambiental y para la planeación de inversiones. En ambos casos se reducen los recorridos de lectura y se libera personal técnico para actividades de mayor valor.
Integración. La información recibida en el SCADA puede incorporarse a los procesos existentes del organismo operador. Puede alimentar tableros de indicadores, reportes regulatorios y sistemas de información geográfica (GIS). También puede integrarse con plataformas de gestión de activos y mantenimiento (CMMS), según la arquitectura de cada cliente.
Escalabilidad. Al tratarse de equipos autónomos de instalación sencilla, el despliegue puede realizarse por etapas. Se puede comenzar con un sector piloto y ampliar la cobertura conforme se validan resultados, sin rediseñar la arquitectura de comunicaciones.
En Marfel acompañamos a los organismos operadores desde la definición de los puntos de medición hasta la integración con su plataforma de supervisión. Si su organización evalúa ampliar la visibilidad de su red, con gusto revisamos su caso particular.